Copia de BLOG

2025, un año grande

Este año no lo cierro con un resumen. Lo hago con un nudo en el estómago y muchas cosas moviéndose a la vez.

No ha sido un año cómodo. Ha sido, posiblemente, un año grande. Y lo grande casi nunca es cómodo.

Ha sido el año de cerrar una etapa profesional que me había hecho crecer de forma salvaje durante ocho años.

Cerrar una etapa no es cambiar de trabajo, ha sido despedirme de una versión de mí misma. Y eso duele más de lo que parece desde fuera.

Ha sido también el año de abrir un proyecto nuevo, complejo, exigente, al que todavía estoy dándole forma. Un reto sin instrucciones claras, solo con una pregunta constante: ¿seré capaz de sostener esto?

Este año nació la Escuela FaiConecta. Un proyecto ilusionante, de los que me recuerda por qué sigo creyendo en este sector incluso cuando se pone cuesta arriba.

He sido ponente en Inmociónate, AMPSI, Inmonavidad.

Me nombraron embajadora de Trivion. Estrené taller formativo.

Viajé a Turquía gracias a un premio que, todavía hoy, me cuesta mirar sin pudor.

Me he visto reflejada en los ojos de personas nuevas y me están enseñando cosas que yo no veía de mí.

Y mientras tanto, la vida. Que no se detiene ni pide permiso.

Cumplí 40 años.
Celebré 10 de casada.
Los 5 y los 8 de mis hijas.
Volví a bodas que me hacían una ilusión loca (hacía tiempo que había cerrado esa etapa)
Presenté el libro de un amigo.
Fui a festivales, fiestas, retiros…

Si lo leo todo seguido, ni yo que lo he vivido, me lo creo.

No acaba un año de certezas.
Ha sido un año de exposición.
De decisiones que aún no sé si fueron valientes u obvias pero que siempre estuvieron mezcladas con dudas. Un año de orgullo y vértigo.

Y quizá por eso, no cierro el año con propósitos grandilocuentes, solo pensando en seguir avanzando paso a paso.

Acabo con la sensación de que no todo está ordenado, pero que todo sigue en movimiento. Y eso es lo importante.

Gracias 2025.

Comments are closed.